"El ejercicio de la religión debiera ser una práctica personal, íntima, privada. El alarde público de una práctica religiosa supone incomodar a quienes piensan distinto y recibir la descalificación de aquellos que no comparten la misma creencia. En todo espacio público las manifestaciones religiosas debieran mantener una natural discreción."
martes, 19 de marzo de 2024
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